Durante el encuentro, se han revelado a los asistentes las dos obras originales que han servido de inspiración para los envases de edición limitada. Las obras fueron pintadas por una artista sevillana para representar la identidad de 115 años de trayectoria, así como para conmemorar la fidelidad de sus consumidores.
De esta forma han querido recogerlo en dos creatividades que ya forman parte de los carteles publicitarios de Inés Rosales: el momento de pausa con una Torta protagonizado por unos niños, rescatando los valores heredados e intrínsecos de las conversaciones, juegos o momentos de relax que se disfrutan alrededor de una mesa con familiares o amigos. La campaña “115 años de felicidad compartida” memora los desayunos o meriendas sin prisas, los que dejan “recuerdos de pura felicidad”.
Inés Rosales ha escogido el Hotel Colón Gran Meliá por estar cerca de la antigua estación dónde se vendían las Tortas de Inés Rosales, además se comparten atributos reconocibles en su calidez y diseño de vanguardia, creando un contraste irremplazable entre modernidad y tradición en un espacio que presume de ser la estancia favorita de artistas, tal y como ellos mismos describen.


