Una crisis muy fuerte que ha paralizado a las empresas. El business coach sevillano José Luis González, líder de los mejores 'coach' internacionales y número 1 de toda Iberoamérica por la prestigiosa asociación Action Coach y único español que Forbes lo ha incluido en el Forbes Coach Council de EEUU, ha realizado un estudio para ver la respuesta de las pymes ante la crisis. Junto con su equipo, han hecho un minucioso trabajo de campo para elaborar una exhaustiva encuesta, a través de Linkedin entre 180 empresas de toda Europa. “Podemos concluir – explica José Luis González-, a la vista de esta encuesta que hemos ido elaborando a lo largo de seis meses de trabajo, que las empresas han actuado con enorme cautela y miedo durante este periodo de incertidumbre, incorporando el teletrabajo (en los casos donde ha sido posible) como única medida relevante innovadora para mantener la actividad”.
A juicio del coach, las pymes han hecho “una gestión pasiva” de la crisis. “Hemos comprobado que en un porcentaje muy bajo las empresas han aprovechado esta crisis como una oportunidad para reducir costes superfluos, ser mas competitivas y modernas e incorporar nuevas formas de trabajo. Ha sido una gestión pasiva en general, quedándose la mayoría a la espera de volver a la situación pre pandemia. Un porcentaje muy elevado es consciente que la ayuda de un profesional externo les habría sido de gran utilidad y les habría ayudado a aprovechar esta oportunidad para lograr mejoras en la gestión y la incorporación de nuevos productos, mercados y alianzas estratégicas con las que salir reforzados”.
González ha resaltado que “la encuesta la hemos realizado entre empresas de diversos sectores y tamaño para tener un diagnóstico global de cómo se han adaptado a esta nueva etapa y cuáles han sido las iniciativas llevadas a cabo para afrontar, con ciertas garantías de éxito, este nuevo ciclo”.
El coach explica que en primer lugar, se ha preguntado a las empresas cómo les ha afectado la pandemia. Casi la mitad de las firmas encuestadas han sufrido un descenso de la facturación y el resto lo ha mantenido, siendo solo un 12% de ellas las que se han beneficiado de la crisis, aumentando la facturación respecto a sus objetivos y presupuestos.
En contraposición, al 20% aproximadamente, la incertidumbre les ha hecho parar proyectos y cancelar otros que estaban pendientes de llevar a cabo. Y curiosamente, solo un 3% han aprovechado para acelerar la digitalización para mejorar los procesos internos y para adaptarse a las nuevas formas de consumo online. Y solo un 5% ha pensado que todo esto eran nuevas oportunidades de negocio.
Mejoras tecnológicas
Otra de las preguntas se interesaba por las medidas adoptada para afrontar la situación por parte de la dirección y gerencia de las empresas. Un tercio de los entrevistados optaron por el teletrabajo, generando una nueva forma de actuación dentro de la firma que ha supuesto un reto de coordinación, motivación y control de las actividades. Como consecuencia de ello, las empresas han tenido que generar ciertos cambios tecnológicos para conseguir que el trabajo en la distancia se haya podido realizar de forma eficaz. Ello ha supuesto en casi un 20% de los casos, inversiones en mejoras tecnológicas.
En lo que respecta a los gastos generales, tan solo un 12% ha confesado haber aprovechado la ocasión para realizar reducción de costes generales y por tanto mejora de la rentabilidad. Y menos del 10% de las empresas han aprovechado el momento para diversificar en actividades y productos, aprovechando nuevas necesidades del mercado. Dentro de este reducido grupo están las que han hechos cambios de estrategias y la puesta en marcha de nuevas políticas de marketing y comercial, para ante la reducción de la demanda poder mantener cuota de mercado o incluso aprovechar para aumentarla.
A juicio del coach número 1 de toda Iberoamérica, “hemos detectado que lo más destacado de las empresas ante la crisis ha sido que han aceptado el teletrabajo como el cambio mas sustancial. Y en general no han aprovechado la ocasión para replantearse hacer cambios sustanciales que las hagan mas competitivas y modernas. No han aprovechado para la búsqueda de nuevas oportunidades, ni la incorporación de nuevas líneas de negocio que aseguren la viabilidad del negocio”.
La última pregunta se interesaba por el principal reto para 2022. “Casi un 40% de los encuestados coinciden en que su prioridad es aumentar ventas y consolidar sus negocios. Ello contrasta con las pocas iniciativas puestas en marcha durante la pandemia, confiando todo a la vuelta de una situación como la vivida en la etapa pre Covid, sin tener en cuenta los nuevos hábitos de compra y nuevas necesidades generadas y no cubiertas. No indican nuevas estrategias para recuperar esas cuotas de mercado. Todo se mueve en la previsible inercia del mercado”.
Frente a esta imagen de empresarios que no terminan de dar el giro a sus negocios para reinventarse y adaptarse a la nueva situación que impone la crisis, el estudio revela que menos del 5% de las empresas apuntan como prioridad para este ejercicio ampliar la oferta de productos y aumentar el numero de clientes a los que ya tenían en su base de datos.
El asesoramiento suma
José Luis González ha destacado las ventajas que obtienen las empresas que cuentan con asesoramiento de coaching empresarial. “El 50% de las firmas encuestadas manifiestan que la ayuda de un profesional del coaching empresarial les hubiera sido de gran utilidad para afrontar estos retos de forma mucho más efectiva y profesional. Confiesan haberse sentido desorientados y faltos de resortes e ideas para poder afrontar esta situación. La falta de iniciativas refuerza estas afirmaciones. El porcentaje de empresas que manifestaron disponer de asesores externos fueron las que sí tomaron iniciativas tendentes al aprovechamiento de estas circunstancias para conseguir mejoras competitivas, algo que demuestra que el trabajo diario de asesoramiento y mentoring que hacemos con las empresas, con el tiempo, recoge sus frutos”.


