Manuel Fernández Guerra vive en La Algaba desde el 92, aunque conoció el deporte de la mano de un entrenador algabeño, Paco Gil. Quizás este hecho haya sido el motivo por el que se animó a dar el paso al frente para hacerse cargo de impulsar un club que cubriera el espacio del municipal que durante muchos años, más de una década, se había convertido en escuela de atletismo y referente en la localidad. Ese hueco quiso ser cubierto por un grupo de amigos que se animó a fundar un club para ayudar a los niños y niñas de La Algaba a estar más en forma. “No sabíamos qué nombre ponerle, y decidimos utilizar las letras del nombre del municipio, así acuñamos AGB”, explica.
Pero lo que a Manuel Fernández le gusta contar con más detalle es la dinámica de entrenamiento. “Tenemos a más de un centenar de niños que vienen a entrenar, y ha sido clave poder conseguir que les acompañen sus padres en el reto de hacer ejercicio. Dos días a la semana llenamos el Estadio Pedro Bazán: los lunes y miércoles de 17:30 a 19:30, y es realmente bonito ver a la totalidad del equipo trabajar”.
También disfrutan mucho en las salidas programadas. Han estado en la Ruta del Agua, en Ubrique, en Hinojos en la Asociación Burrito Feliz... todos los meses buscan ocasión para que las familias pasen un día de convivencia en un ambiente distinto al de sus hogares. “Hoy llevamos una vida muy acelerada -declara- y a veces es complicado sacar ratos para que los padres charlen y se diviertan con los niños. Las excursiones son el marco perfecto, y a la vez que se hace deporte y se disfruta del entorno, ingredientes fundamentales ser felices”.


