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Miércoles, 02 Septiembre 2015 10:18

Tomares vive una noche de flamenco puro Destacado

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La pasada madrugada del sábado, 29 de agosto, Tomares celebró su 40 festival Flamenco con cuatro grandes intérpretes, José Valencia, Manuel Cuevas, Manuela Cordero y Segundo Falcón

Tomares celebró el pasado sábado, 29 de agosto, la 40 edición de su Festival Flamenco, uno de los más antiguos de Andalucía, y con mayor solera del mundo del flamenco. Y lo hizo con un cartel de lujo en el que cuatro grandes cantaores, cuatro voces jóvenes pero consolidadas, las José Valencia, Manuel Cuevas, Manuela Cordero y Segundo Falcón, hicieron salir a los duendes en una noche para el recuerdo.

Cuarenta años ininterrumpidos de celebración de un Festival, organizado por la Peña Cultural Flamenca de Tomares en colaboración con el Ayuntamiento, que el alcalde, José Luis Sanz, quiso perpetuar entregando una placa conmemorativa al presidente de la peña, Antonio Novella, en reconocimiento a estas cuatro décadas de vida del Festival y de la peña, que se ha convertido en un símbolo y en seña de identidad del municipio.

Una gran velada flamenca cálida e íntima, presentada por Manuel Cerrejón, que tuvo lugar bajo el marco incomparable del Patio de las Buganvillas del Ayuntamiento.

Abrió la noche el cantaor Manuel Cuevas, de Osuna, cuyo prodigioso dominio de los tercios lo ha catapultado a la fama en los últimos años en el ámbito de la saeta. Para la historia quedan ya sus impresionantes interpretaciones en 2013 a la Macarena desde el balcón de la basílica y en La Campana, así como la dedicada este pasado año a la Virgen del Rocío del Beso de Judas, con el Rey Don Felipe como testigo. Con una garganta capaz de alargar los tercios hasta el infinito, adornando el cante con filigranas imposibles que cautivaron a los presentes, Manuel Cuevas brilló especialmente en el cante por fandangos.

Tras él le llegó el turno al cantaor visueño Segundo Falcón, uno de los mejores intérpretes de su generación, conocido por un colosal sentido del compás que le ha llevado a curtirse en el atrás, poniendo su voz al servicio de figuras del baile como Eva Yerbabuena o Andrés Marín. Su gran preparación y su talento innato quedaron patentes en su cante refinado y en un repertorio de corte clásico, donde hizo gala de su conocimiento enciclopédico de los cantes, rescatando del olvido, letras y estilos poco usuales en los festivales de flamenco.

Nacido en el seno de una familia cantaora, Segundo Falcón, acompañado a la guitarra por Manolo Franco, brilló especialmente en las alegrías y soleares, así como en bulerías de cierre, con las que hizo levantar al público de su asiento, cuando Bobote, genio del compás donde los haya, se pegó una exquisita pataíta por bulerías junto a Juan Reyes, bailaor que, en esta ocasión, iba de palmero, por su gran dominio del compás.

La siguiente en subir a las tablas fue la bailaora tomareña Inma Luna que bailó antes y después del intermedio. Excelente en su interpretación de La Caña y el Polo, derrochó energía con un baile nacido de las entrañas y lleno de fuerza.  Acompañada al toque por Juan Manuel Flores, y al cante por la tomareña Rosario Amador y Emilio Cabello, la bailaora protagonizó también uno de los momentos más entrañables de la noche, cuando su hijo de apenas 8 años, subió al escenario para marcarse junto con su madre una pataíta por bulerías.

A continuación subió al escenario la cantaora roteña, pero también onubense y sevillana de corazón, Manuela Cordero, considerada una de las voces actuales más flamencas y llenas de sentimiento, ganadora, entre otros, del III Concurso Internacional de Cante Flamenco Puerta de Alcudia en Puertollano. Acompañada por el gran guitarrista Antonio Gámez, vecino de Tomares y marido de la gran bailaora La Debla, Manuela Cordero destacó por sus alegrías de Cádiz y fandangos que cantó con dulzura y a la vez desgarro y verdadera pasión.

El broche de oro de esta noche de duende lo puso el cantaor lebrijano, nacido por “accidente” en Barcelona, José Valencia, poseedor de una gran trayectoria en los escenarios y con  dos discos en el mercado, el último de ellos “Directo”, grabado en la XVIII Bienal Flamenca de Sevilla. Se trata de uno de los mejores cantaores del atrás de la última década y en los últimos tiempos también del cante en solitario, algo de lo que dejó constancia con su metal prodigioso y la fuerza inusitada de su voz, que le confieren al cante una energía y una personalidad inigualables.

Acompañado a la guitarra de Juan Requena, una vez más, José Valencia demostró con su garganta portentosa que es la potencia en estado puro, poniendo a todo el público de pié. El mejor fin de fiesta para un festival legendario que ya cumple 40 años.

 

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