La restauración de imágenes procesionales es algo que va más allá de la tarea de remozar una escultura. Es todo un proceso en el que se reconstruye la época de procedencia del bien a remozar, las costumbres, el proceso que se siguió y una larga cadena de datos que nos permiten tener una visión más amplia de nuestro pasado.
Estos son los apasionantes procesos que disfruta, padece y dirige Gabriel Ferreras, técnico del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y experto en una materia que le ha llevado a participar en proyectos nacionales, como la tasación de Las Meninas de Velázquez o de Simpecados del Rocío.
A Gabriel Ferreras se le nota que es un apasionado de su trabajo. Dio buenas pruebas de ello en una conferencia en la que mostró el antes y el después de interesantes imágenes que forman parte de las Cofradías de Sevilla, como el Señor del Silencio en el Desprecio de Herodes de la Hermandad de la Amargura, la Virgen del Rosario de la Hermandad de Monte-Sión, o la Virgen de los Panaderos, Nuestra Señora de Regla.
El experto en restauración e investigación explicó que constantemente se van descubriendo técnicas más avanzadas para realizar su trabajo, algo que facilita una tarea que busca que la imagen recupere su brillantez de la forma originaria más exacta posible. También aportó algunas pinceladas históricas con los gustos de los imagineros, el mal estado de conservación en que le han llegado auténticas joyas artísticas como dedos de conocidos pasos pegados con fixos, o autorías en el interior de esculturas en pequeños pergaminos. Detalles y anécdotas con las que demostró ser un gran apasionado de su trabajo, además de experto conocedor de una importante parte de la Historia de Sevilla y sus cofradías.


