Desde las 11:00 de la mañana han tratado de desalojar la vivienda, aunque hasta las 14:00 horas no han recibido la confirmación de que el desahucio finalmente se posponía.
La presión ciudadana ha resultado fundamental para ayudar a retrasar el desalojo de esta familia de Olivares.
Raúl y su familia continúan en la vivienda que construyeron sus padres hace más de 40 años. Sin embargo, el miedo y la incertidumbre sigue en ellos, ya que viven con lo justo por temor a que en unos días se produzca un nuevo intento de desalojo.
Aunque ya tienen fecha para el juicio por vía penal en octubre, se mantienen a la espera de conocer la decisión que tome el Juzgado en estos días.