Lunes, 09 Mayo 2016 15:26

Los conductores impulsivos tienen más peligrosidad que los que cuentan con menos reflejos Destacado

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CRECER y la DGT realizan un estudio pionero sobre seguridad vial del que se ha hecho eco Applied Neuropsychology

La revista científica “Applied Neuropsychology” acaba de publicar en el número de este mes un trabajo de investigación financiado por el Centro de Rehabilitación de Daño Cerebral CRECER y la Dirección General de Tráfico (DGT). Se trata de un análisis en el que han participado 270 conductores de distintas provincias españolas, en el que se interpreta cómo influyen la edad y otras variables cognitivas en la accidentabilidad y en la conducción segura. Se trata de la primera investigación que evalúa las diferencias neuropsicológicas entre los conductores que han perdido ninguno, algunos o todos los puntos de su licencia de conducir debido a infracciones de tráfico. En el trabajo de campo han participado también la Confederación Española de Conductores, y el Instituto Nacional Sueco de Investigación en Tráfico y Transporte, siendo el profesor Umberto León Domínguez, de la Universidad de Monterrey (México), el director de la investigación.

El propósito de este estudio ha sido encontrar diferencias en las funciones ejecutivas que podrían ser determinantes en la conducción segura. Las pruebas cognitivas se utilizaron para evaluar los procesos de atención, velocidad de procesamiento mental, planificación, flexibilidad cognitiva, y control inhibitorio. Este es el primer estudio que analiza la relación entre los puntos del carné de conducir y la integridad funcional de las funciones ejecutivas en los conductores de mediana edad en sus distintas situaciones: con puntos completos, parciales o que han perdido todos los puntos de su carnet de conducir.

El estudio concluye que, en general, los conductores que mantienen todos los puntos de su carnet, mostraron mejores puntaciones cognitivas que los otros dos grupos. Sin embargo no se encontraron diferencias significativas en los tiempos de reacción en tareas simples, por lo que se llegó a la conclusión de que las diferencias en el tiempo de reacción en tareas de atención podrían servir como marcadores neuropsicológicos de una conducción segura.

Los resultados publicados en Applied Neuropsychology determinan que existe una asociación entre la edad y la integridad de las funciones ejecutivas. El tiempo de reacción ante cualquier imprevisto que nos podamos encontrar cuando vamos conduciendo aumenta con la edad en todas las tareas cognitivas: atención, control inhibitorio y capacidad de planificación. Estos datos indican, asimismo, que los tiempos de reacción más altos ante imprevistos del tráfico no son necesariamente un indicador de conducción insegura. Los datos también muestran que los conductores de mediana edad responden conduciendo mejor ante tareas imprevistas que requieren planificación y control inhibitorio. Los datos de la investigación ponen de relieve que los conductores impulsivos tienen mayor índice de infracciones que aquellos que, aunque tienen menos reflejos, conducen de una manera más pausada. Es decir, tiempos de reacción más altos al volante no son necesariamente indicadores de conducción más segura. En líneas generales, los conductores con más experiencia resuelven las tareas con más eficacia, y detectan antes el peligro, aunque sean más lentos.

Por último, el estudio alerta de la necesidad de seguir pautas de seguridad que contrarresten las distracciones, o la falta de reflejos en determinadas circunstancias, así pues no se deberían tomar bebidas energizantes para conducir, ya que son un misil de cafeína concentrada y taurina, que además puede afectar al ritmo cardiaco. La combinación de bebidas energéticas y alcohol es actualmente un fenómeno habitual y una característica arraigada en la vida nocturna, especialmente por los jóvenes. Es frecuente el consumo de cannabis, cocaína y éxtasis entre los que tienden a mezclar las bebidas energéticas con el alcohol. De igual manera entre los que mezclan bebidas alcohólicas y energéticas, existe una mayor probabilidad de conductas sexuales de riesgo, incluyendo la práctica sexual sin adecuada protección, hacerlo bajo la influencia de drogas o después de haber bebido en exceso, con las consecuencias no deseadas de los resultados.

Se deben seguir las pautas recomendadas de descanso, o ir centrados en la conducción evitando las distracciones, algo que repercutirá, sin duda, en la seguridad de todos.

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